PORQUE SOMOS UNA FUNDACIÓN DIFERENTE

La Fundación Salud sin Fronteras (F.S.F.) es una organización de bien social sin fines de lucro que hace 15 años desarrollando en Costa Rica el Programa “Alternativas Económicas en Salud”, siendo el resultado de las experiencias y las condiciones de Costa Rica, las cuales han permitido que “Alternativas Económicas en Salud”, y a su vez el proyecto Fundación Salud sin Fronteras, hayan tenido una implementación sólida y exitosa.

Por esta razón, el marco de acción de la fundación está vinculada y amparada directamente con su misión “crear una alternativa real de acceso a la salud que beneficia a la mayoría de la población”. Así, cada paso que damos, lleva como fin ser consecuentes con este proposito, sensibilizando y haciendo conciencia, tratando así de que los servicios de salud sean ofrecidos de forma oportuna y que su acceso fundamental sea una reconsideración de los precios con respecto a los impuestos de forma desmedida por ciertas instituciones. Sólo así es posible preservar la paz social del país.

MISIÓN

Brindar a la población un real acceso a los servicios de salud con el propósito de satisfacer las necesidades de la mayor cantidad de personas posible.

Permitir un acceso real a los servicios de salud, motivando y sensibilizando a quienes en el ámbito tanto público como privado, tenga ingerencia para promover que estos se brinden de forma oportuna y con calidad, a un precio accesible para la mayoría de la población, como una acción necesaria y lógica para preservar la Paz Social.

VISIÓN

Ser la mejor alternativa de un real acceso a la salud en cualquier lugar del mundo que lo requiera para generar paz social.

Ser actores y artífices de la paz social a través del acceso real a la salud, promoviendo permanentemente nuestro crecimiento más allá de las fronteras naturales y materiales impuestas por el hombre, tratando de que nuestra consigna, sea el crecimiento constante por el bienestar se los demás.

OBJETIVOS

Invitar a otras organizaciones a explorar nuestra alternativas. Beneficiar a todos los que intervienen en el desarrollo del Programa. Llevar este modelo de Programa Social auto-sostenido a toda Latinoamérica.

HISTORIA

“Latinoamérica, pese a sus grandes desigualdades, todavía cree en la democracia, por eso, es impostergable ofrecer a la gente más necesitada un acceso real a los servicios elementales; acción que, con urgencia, debemos promover para que no colapse.”

Javier Malca, Fundador

Con esta frase, después de una conferencia de salud realizada en la ciudad de Iquitos -capital de la Amazonía de Perú en el año 1990- nuestro fundador Javier Malca, terminó de diseñar lo que él consibió como un programa social denominado “Alternativas Económicas en Salud”.

Hoy, años después de darse a conocer, se desarrolla en Costa Rica como el proyecto “Fundación Salud sin Fronteras”, el cual es una organización de bien social sin fines de lucro, amparado por las Clínicas Salud sin Fronteras, quienes sostienen el accionar de nuestra fundación.

UNA HISTORIA DE LUCHA Y CONVICCIÓN

Los gobernantes de ese entonces no comprendieron las potencialidades del programa, por lo cual este fue archivado hasta el año 2000, cuando su fundador recibió una propuesta para trabajar en Costa Rica. Posterior a su llegada, empezó a trabajar en una empresa dedicada a la importación de medicamentos y material hospitalario, y durante su tiempo libre, evaluó la posibilidad de implementar el programa en este país, naciendo así la “Fundación Salud sin Fronteras (F.S.F)”

¿POR QUÉ NACIÓ COMO UNA FUNDACIÓN?

Por una exclusiva razón: era la única figura legal con la cual se podía defender a los profesionales que deseaban atender a la población de escasos recursos con precios accesibles y ser libres de la intimidación y persecución por parte de los Colegios Profesionales quienes sansionan a los profesionales de la salud que no acogieran las tarifas establecidas por ellos.

Nuestro fundador tenia un principio y una visión muy clara:

"Cuando uno desarrolla un emprendimiento que tenga como principal objetivo, el de satisfacer las necesidades de la mayor cantidad de personas posible, es inevitable que se genere riqueza… en todo sentido"

La riqueza a la que se refiere nuestro fundador, se traduce en riqueza de bienestar social hacia los demás que se transforma en puentes o conexiones entre países donde no existen las fronteras, permitiendo un crecimiento social sostenible a través del acceso real a los sistemas de salud.

NUESTROS PRIMEROS PASOS

UNA PEQUEÑA CASA, $100 Y MUCHA FE

UNA HISTORIA PARA REAFIRMAR LA CONVICCIÓN Y EL CARÁCTER DE NUESTRA FUNDACIÓN

Nos cuenta su fundador que cuando llegó a Costa Rica desde Perú con su familia, el primer fin de semana la empresa que lo había traido se fue del país abruptamente, dejándole sin trabajo en un país ajeno y con la familia a cuestas.

En medio de esa situación, conoció al médico Yang Wong quien tenía una casa en Hatillo 4, al cual le expuso el proyecto. Entusiasmado, le dio la disposición de una casa para desarrollar el programa.

Asi relata su fundador, que a pesar de no tener para pagar siquiera el primer mes de garantía, le dio tres meses de gracia, y asi con tan solo $100 y el apoyo de este médico, se consiguió el primer consultorio en Costa Rica.

"Salí a repartir volantes, exclusivamente a mujeres, porque son ellas las que resuelven los problemas de la casa con $2 o $4 diarios. La consulta médica costaba entonces ¢1,950 (USD$3.90) versus ¢5,000 (USD$10.00) en el sector privado, y a los tres meses atendíamos 30 consultas diarias; asi la gente comenzó a pedir ultrasonidos y otros servicios.

Como no había dinero para invertir en equipos, se me ocurrió entrevistar a diez dueños de ultrasonidos, les hice dos preguntas – “¿Cuántos ultrasonidos diarios podía hacer su máquina?”, me respondieron que en promedio unos 20 exámenes, y “¿Cuántos ultrasonidos hacían por día?”, me dijeron que en promedio hacían cinco exámenes–; determinamos que tenían una capacidad instalada ociosa del 75%, asi que les propusimos lo siguiente – “¿Quién se animaba a traer su equipo a nuestra clínica cobrando ¢5,000 (USD$10.00) por examen?–, en el mercado privado costaba ¢10,000 (USD$20.00).

Algunos de los dueños me dijeron que estaba loco, otros, que la propuesta era indecente, pero uno de ellos aceptó, llevó su equipo a la clínica y en 35 días hicimos 300 ultrasonidos y … ¡Ocurrió la magia!"

Hoy, gracias a esta iniciativa, la fundación ha atendido a más de 3 millones de citas y ha creado 17 clínicas en Costa Rica, 2 en Nicaragua, 2 en Perú y se está expandiendo por Centroamérica, todo con el propósito de lograr que el mayor número posible de personas tenga acceso real a la salud.